Finalizada la obra, es recomendable eliminar los restos de material (cemento, yeso, etc), presentes como partículas o acumulaciones, que pueden afectar el aspecto final del producto.
Antes de realizar la limpieza final de obra, es necesario respetar el tiempo de espera indicado por el fabricante, para el secado del material.
En la mayoría de los casos basta la limpieza con una solución ácida diluida (acido muriático al 10%); existen además, productos comerciales específicos para la limpieza pero deben usarse con precaución ya que normalmente presentan concentraciones de acido mas elevadas. Es conveniente impregnar la superficie con agua limpia previamente a cualquier tratamiento químico, y enjuagar con agua inmediatamente después del tratamiento, para eliminar los restos de producto químico.
No es recomendable la utilización de espátulas metálicas o elementos abrasivos, ni sustancias que contengan Acido Fluorhídrico, ya que ataca la superficie del cerámico.